Peñarol cayó 2-1 ante Vélez en el estadio Amalfitani y comenzó con el pie izquierdo su andar en la Copa Libertadores 2025. El equipo de Diego Aguirre comenzó ganando pero el dueño de casa lo dio vuelta y terminó festejando de forma agónica.
El aurinegro llegaba a Liniers con la pesada mochila del torneo local y la esperanza renovada por tratarse de una nueva competencia continental, con el antecedente de lo hecho en 2024 y la ilusión de cambiar la pisada para poder repetir.
Con un primer tiempo bastante trabado y sin mayores emociones, los dirigidos por “La Fiera” encontraron el primero de la noche a los tres minutos del complemento, por intermedio de Leo Fernández a pase de Javier Cabrera.
Con una impecable definición, el ´10´estampaba el primero y comenzaba a dibujarle una sonrisa al carbonero. Sin embargo, Vélez acusó el impacto y aprovechó un notorio retroceso en el campo del mirasol, que sufrió el empate a falta de diez tras una buena definición de Maher Carrizo.
Peñarol sintió el golpe y trató de aguantar el punto con uñas y dientes. No lo logró, ya que cuando moría el encuentro, Álvaro Montoro capturó un corto rebote de Martín Campaña para darle la vuelta al score y desatar la euforia del Amalfitani, que explotó con el triunfo de su equipo.
Otro mal trago para el aurinegro, que se sintió ganador buena parte del trámite pero terminó sucumbiendo nuevamente en una temporada en la que sigue acumulando reveses.